La candidata presidencial Paloma Valencia anunció que, de llegar a la Casa de Nariño, implementará medidas contundentes para enfrentar la crisis de seguridad en el suroccidente del país, una región golpeada recientemente por una ola de violencia que ha dejado más de 20 víctimas mortales.
Durante un encuentro con más de 300 miembros retirados de la fuerza pública, incluidos 45 generales, la aspirante planteó como prioridad la militarización de la vía que conecta Cali, Popayán, Pasto y Rumichaca, uno de los corredores más estratégicos del país.
“Antes tenía que explicar por qué era necesaria esta medida; hoy ya no. Todos conocemos el dolor que se vive en esa carretera”, afirmó Valencia, al referirse a los recientes hechos de violencia en la zona.
La candidata también lanzó críticas al Gobierno del presidente Gustavo Petro, al considerar que ha minimizado la gravedad de la situación. Según dijo, desde el Ejecutivo se ha negado tanto la crisis de seguridad como las amenazas en su contra, pese a que —aseguró— información sobre un posible atentado le fue suministrada por altos funcionarios del propio Gobierno.
Además, cuestionó directrices internas que limitarían la comunicación de funcionarios públicos, señalando que el problema no es hablar de las crisis, sino enfrentarlas. “El país no necesita silencio, necesita soluciones”, enfatizó.
Como segunda gran medida, Valencia aseguró que su primer decreto como presidenta sería reactivar las órdenes de captura contra integrantes de estructuras criminales que, según su postura, se han beneficiado de negociaciones en el marco de la política de “paz total”.
La propuesta se enmarca en su estrategia de seguridad, con la que busca recuperar el control territorial y restablecer la autoridad del Estado en zonas afectadas por el accionar de grupos armados ilegales.
El anuncio se da en medio de un ambiente político tenso, donde la seguridad se perfila como uno de los temas centrales de cara a las elecciones presidenciales.
